Archivo mensual: noviembre 2012

Que pase el siguiente

Este 2012 ha sido movido. He visto como dejaba este mundo más de una persona allegada.

Pero también he presenciado la llegada de nuevos habitantes a este planeta, pequeñas vidas que tienen un gran camino por recorrer.

Y así funciona la vida.

 

Unos vienen.

 

Otros se van.

 

Y hay que dejar paso a las nuevas generaciones.

El pelo se me está cayendo, mi espalda se queja más de lo que desearía…

Cambiamos y evolucionamos.

Hasta que un día tenga que dejar paso a los que me sucedan.

Y por mucho que nos empeñemos en negarlo esas son las reglas de la naturaleza, sin las cuales no podríamos estar compartiendo este pedazito de la red.

Al ver un río se puede observar cómo las hojas muertas se deslizan a merced de la corriente pero que sirven de substrato a los árboles que aún quedan en pie.

 

 

Al observar el cielo vemos cómo las nubes se crean y se difuminan dejando caer agua que alimenta los seres vivos.

 

 

Al ver un edificio en ruinas observamos cómo queda aquello que en su día fue nuevo y hermoso y que dio cobijo y refugio un tiempo.

 

 

 

En Fotografía el paso del tiempo es un recurso muy útil.  Podemos registrar el movimiento de las estrellas, de las mareas, de cómo se mueven las nubes.

 

 

 

Y podemos (utilizando filtros de densidad neutra que reducen el paso de luz) registrar fotos con tiempos de exposición largos para mostrar cómo se mueven los elementos que normalmente no apreciamos o como no, convertir el agua en un manto sedoso, recursos casi infinitos que merecerían un artículo aparte.

 

 

O también podemos fotografiar los resultados del paso del tiempo en estructuras, en la naturaleza o en nosotros mismos.

 

 

 

En cualquier caso para que unos lleguen otros deben irse.  Quizá no a su debido momento pero las artes de la maquinaria que es el universo están por encima de nuestros deseos, así ha sido y así seguirá siendo.

Dedicado a aquellos que se fueron y aquellos que tienen toda la vida por delante, en especial a Marc y Sergi


Recuperación

La vida nos da muchas alegrías, nos brinda momentos para la posteridad pero también nos golpea, nos sacude y conmociona con diferentes sucesos inesperados… la desaparición de un ser querido, la pérdida de un objeto valioso, un repentino cambio de rumbo de tu vida, la pérdida de un puesto de trabajo, un accidente…. hay tantas cosas que nos dejan fuera de lugar…

Tengo alma de golden y me influyen mucho, muchísimo los golpes.  Una mala respuesta de tu pareja, una muestra de desconfianza de un amigo, de tu jefe, de un familiar cercano… son cosas que me afectan sobremanera.  Más de lo que debiera aunque pienso que las cosas suceden por alguna razón, para aprender, para rectificar.  Si nunca recibes un varapalo nunca podrás mejorar…

Es importante recuperarse de los puñetazos que nos da la vida.  Es muy importante aprender de ellos y quedarse con ese aprendizaje que es intrínseco a cualquier suceso.

Es vital sobreponerse a los acontecimientos que nos dejan para el arrastre para levantarse con más fuerza.

Hay que perdonar.

Hay que olvidar.

Hay que aprender…

 

En fotografía la gran latitud de exposición (la capacidad de recoger detalle en las sombras y en las altas luces) o también llamado rango dinámico de los sensores de nuestras cámaras permite recuperar detalle de zonas donde aparentemente no hay nada…

En las sombras:

Y en las luces:

 

Evidentemente recuperar información en las sombras generará más ruido al iluminar artificialmente esas zonas.  El software tendrá que inventarse píxels en función de los que tenga alrededor que sí tienen información real por lo que cuanta más oscura esté la foto más ruido y defectos mostrará al aumentar la exposición o levantar las sombras… pero eso ya es harina de otro costal.

Así pues una foto con muchísimo contraste, es decir, mucha diferencia entre las partes iluminadas y las partes oscuras:

Puede equilibrarse dando lugar a una foto más bella y compensada, más acorde a lo que vemos en la realidad (nuestros ojos superan de largo la capacidad de discernir detalles de una cámara de fotos):

Dedicado a quienes nos iluminan por la vida.