Archivo de la etiqueta: imaginación

Me Gusta

facebook_me_gustaComo en facebook hay cosas que me gustan y como no, cosas que no me gustan

no-me-gusta

 

Muchos de mis intereses se mueven por las circunstancias vitales que pueden rodearme, algún capricho, algún aparatejo que se me antoje o un viaje soñado.
Como puse en mi post anterior hay cosas que podemos conseguir gratis y que está en nuestras manos llegar a lograrlo.
Y tal como hago en facebook le doy a me gusta cuando algo me llama… porque tengo algo que podíamos llamar centros de interés.
Mi centro de interés se basa en unos pocos pilares que seguro son comunes a los tuyos, al fin y al cabo no somos tan diferentes.  Hay formas de conseguirlos, de entrar en ellos, de salir, de avanzar y si los tenemos claro podremos conseguirlos… lo demás lo dejamos en manos del destino.
Música atmosférica e instrumental… atardeceres infinitos…un buen vino tinto… el pan recién hecho… un chiste bien contado… hay cosas que me interesan.
El retorcido significado actual del dinero… la prepotencia… la política corrupta y su mentira… los programas de tele basura… hay cosas que NO me interesan.
En fotografía también hay “Centros de Interés” y en cada foto es la zona donde queremos que el espectador se fije, donde queremos que mire cuando vea tu foto.  Muchas veces será obvio puesto que será un objeto visible, un cambio de color, tonalidad o iluminación:
oveja
arbol-luz
arbol-rojo
Pero también puede ser un centro de interés fuera del encuadre (muchas veces nuestros intereses están más allá de nuestras manos, están en el campo de los sueños)

mirada-fuera

 

Así pues podremos captar con nuestras fotos muchos centros de interés que podremos recoger para que el espectador mire allá donde queremos que mire, para que se fije donde queramos que se fije, para que haga suyo algo que el fotógrafo pretende mostrar.
Dedicado a los churros con chocolate que ME GUSTAN

 


Recuperación

La vida nos da muchas alegrías, nos brinda momentos para la posteridad pero también nos golpea, nos sacude y conmociona con diferentes sucesos inesperados… la desaparición de un ser querido, la pérdida de un objeto valioso, un repentino cambio de rumbo de tu vida, la pérdida de un puesto de trabajo, un accidente…. hay tantas cosas que nos dejan fuera de lugar…

Tengo alma de golden y me influyen mucho, muchísimo los golpes.  Una mala respuesta de tu pareja, una muestra de desconfianza de un amigo, de tu jefe, de un familiar cercano… son cosas que me afectan sobremanera.  Más de lo que debiera aunque pienso que las cosas suceden por alguna razón, para aprender, para rectificar.  Si nunca recibes un varapalo nunca podrás mejorar…

Es importante recuperarse de los puñetazos que nos da la vida.  Es muy importante aprender de ellos y quedarse con ese aprendizaje que es intrínseco a cualquier suceso.

Es vital sobreponerse a los acontecimientos que nos dejan para el arrastre para levantarse con más fuerza.

Hay que perdonar.

Hay que olvidar.

Hay que aprender…

 

En fotografía la gran latitud de exposición (la capacidad de recoger detalle en las sombras y en las altas luces) o también llamado rango dinámico de los sensores de nuestras cámaras permite recuperar detalle de zonas donde aparentemente no hay nada…

En las sombras:

Y en las luces:

 

Evidentemente recuperar información en las sombras generará más ruido al iluminar artificialmente esas zonas.  El software tendrá que inventarse píxels en función de los que tenga alrededor que sí tienen información real por lo que cuanta más oscura esté la foto más ruido y defectos mostrará al aumentar la exposición o levantar las sombras… pero eso ya es harina de otro costal.

Así pues una foto con muchísimo contraste, es decir, mucha diferencia entre las partes iluminadas y las partes oscuras:

Puede equilibrarse dando lugar a una foto más bella y compensada, más acorde a lo que vemos en la realidad (nuestros ojos superan de largo la capacidad de discernir detalles de una cámara de fotos):

Dedicado a quienes nos iluminan por la vida.

 

 

 


Tic, Tac, Tic, Tac

Soy hombre de tarde… por decirlo de algún modo.

Quiero decir: mi máximo nivel, rendimiento o actividad creativa se produce por la tarde, a medida que anochece.

No puedo hacer deporte por la mañana… entre otras cosas, en general no me siento pletórico.

A medida que avanza la tarde voy activándome, animándome, sintiendo cosas, llenándome de estímulos que quieren escaparse en forma de fotografía, escritura, lectura… hay como un poder acumulado durante el día que quiere escapar cuando precisamente el día se escurre por el horizonte.

A medida que llega el ocaso simplemente me siento diferente. La música no me suena igual, no siento de la misma forma la temperatura exterior, el viento no me acaricia de la misma manera.

Mi hora favorita (sí, tengo una hora favorita, qué le vamos a hacer…) son las 7 de la tarde.  Ahí podría hacer cualquier cosa: nadar 100 largos de piscina, estudiar cualquier materia árdua, escribir un post en este blog o sucumbir a un suizo bien caliente (vale, eso se puede hacer a cualquier hora pero no me sabe igual…).

Supongo que al ir perdiendo capacidad de visión a medida que los colores del día pasan a unos grises teñidos el resto de los sentido se agudizan.

O simplemente al haber nacido a las 9 de la noche voy acercándome a la hora a la que tuve que asomar la cabeza a este mundo.

O… bueno… mejor no darle más vueltas y aceptar que de la misma forma que puedo tener habilidades para algunos asuntos también he de asumir que mi yo se hace YO a determinadas horas del día.

En fotografía el atardecer es un clásico.  En esos momentos la luz adopta una calidad y cualidad maravillosas.

Existe lo que se llama la “hora mágica” que es precisamente en esos momentos donde el sol se pone y el cielo adopta unos colores, unas sombras y texturas que gracias a que son efímeras nos dejan con ganas de más al día siguiente.

Curiosamente es bastante difícil diferenciar una fotografía hecha al atardecer o al amanecer, la calidad de la luz es prácticamente la misma exceptuando que por la mañana hay menos polución, menos partículas en suspensión y hay más visibilidad.  ¿Hacemos una prueba?

¿Cuándo está hecha esta foto?

    

Aquí tenéis la respuesta (pincha en el botón rojo):

Así que si no queréis madrugar siempre podéis “engañar” al prójimo haciendo una fotografía al atardecer. Colaría.

Pero lo que se siente a media tarde, cuando el mundo se calma, se relaja y todo lo que hemos acumulado durante el día sale o se asimila en nuestra mente y nuestra alma, no se siente por la mañana.

        

Dedicado a la cerveza de las 7 de la tarde en cualquier terraza viendo la vida pasar


Chasquido de dedos

En la vida (muchas veces creo que empiezo igual… “en la vida”… bueno, creo que es lo mejor que tenemos ¿no?) hay elementos, personas, situaciones, anécdotas, lugares, comidas, bebidas, actos en general que nos encienden la bombilla, nos ponen en alerta y nos hacen apreciar lo bueno, lo amargo, lo cruel o lo hermoso.  Lo estimulante al fin y al cabo.

Aquella canción de nuestra adolescencia que cada día queda más lejos.

Aquel sabor que nos transporta a un helado infantil.

Aquella broma que nos hace tanta gracia y no sabemos porqué.

Aquella raza de perro, clase de planta, tipo de nube, color, etc. que nos emociona, impacta y gusta (como yo digo: nos sulivella).

Cada uno de nosotros tiene sus propias afinidades en todos los ámbitos de la vida y eso hace que determinados estímulos nos toquen en lo más profundo chasqueando los dedos y haciendo que nos  fijemos en eso durante mucho tiempo.

En mi caso un perro de la raza golden, una nube gigantesca, una flor en medio de la nada, un buen trago de agua en su momento justo, la cerveza de las tardes, una canción de los Sigur Rós en el momento ideal, una fotografía bien realizada, un sorprendente vídeo que aparece por casualidad en youtube, un sabor de helado preferido, un momento chispeante de tu mujer, tu moto preferida, un coche del mismo modelo que tenías antes… decenas de cosas que te son afines y te despiertan, te hacen sonreir y pulsan el botón de “activación”.

Cada uno tenemos nuestro catálogo de cosas afines.

Y son pequeñas cosas, nada extraordinario ni complejo.  Simplemente cosas pequeñas pero que tienen una importancia enorme en nuestras vidas.  Sentarse en un banco a contemplar la gente pasar… Acariciar la cabeza de un perro y ver cómo mueve su cola… ver cómo aprende a caminar un bebé… ver cómo un alfarero moldea el barro…  un cigarro después de comer (para los que fuman)… mis dibujos animados de todas las noches…

Cosas pequeñas que se transforman en grandes momentos.

En fotografía una de las claves que podemos utilizar para llamar la atención del espectador es el uso del punto o de elementos muy pequeños que centran la atención y la dirigen a donde queremos.  Son objetos que no pueden ocupar más de un 10% de toda la imagen (muchas veces ni el 1%) pero que llaman poderosamente la atención.  Aquellas zapatillas que te gustan en medio del catálogo pueden ser tu faro así como en fotografía y pequeño objeto puede ser el protagonista de la acción.

Después en el ordenador podemos exagerar (que no inventar) ese elemento y forzar que la mirada vaya a él.  Y eso es una técnica que usaban los pintores desde hace muchísimos años (acompañándola de que ese punto era el más claro en todas la imagen llevando los ojos a dicho elemento de forma irremediable).

Seguro que en las imágenes siguientes se os va la vista irrmediablemente a los pequeños objetos que se muestran… la cometa, la canoa, la señal o el faro…

                  

Dedicado a los pequeños placeres de la vida: sobretodo los que no se obtienen con dinero.


Planeta M.A.

¿Has visto el video Glósoli del grupo Islandés Sigur Rós?.  Si no lo has hecho corre y échale un vistazo, te espero…

 AQUI lo tienes

¿Que tal?

A mí por lo menos me entusiasma.  Me cautiva.  Me hipnotiza.

En 6 minutos han sabido crear un mundo.

Una historia llena de ambigüedades donde una serie de niños son los únicos habitantes del mundo.  NIños de diferentes partes del planeta que se reunen y saltan juntos quizá en algún objetivo común: el de unir los diferentes pueblos.  Ellos no entienden de diferencias. Esa es mi interpretación. Tú tendrás la tuya.

Quizá no te gusten los Sigur Rós.

Pero lo que hay que reconocer es que han creado un mundo propio.  Una estética personal, unos tratamientos del sonido, de la imagen, de las atmósferas únicas.  De hecho, el cantante, Jónsi, ha creado un idioma fonético donde la letra se adapta a voluntad del cantante a las melodias y armonías de la música en completa libertad.

Un ejemplo lo podéis ver en la canción Festival. AQUÍ la podéis escuchar.

Cuando uno avanza en su carrera o experiencia como fotógrafo va aprendiendo a crear.  A construir fotos más que a capturar miles de instantáneas.

Esto no es coleccionismo.

Esto es ARTE.

Los Sigur Rós me enseñaron (además de Islandia, mi país favorito) una realidad alternativa, propia y personal que te llega, te hipnotiza y te transporta.

Ellos son, en una pequeña parte, los responsables de buscar una visión personal allá donde mire.

Gracias a ellos veo magia donde antes no la veía.

Os debo una!!

Así pues, en fotografía uno puede construir realidades diferentes, interpretaciones propias que lo caracterizan y muestran una pincelada de ese mundo que tiene en la mente, en el alma…  A través de técnicas, estilos, trucos (que no atajos) y muuuucho trabajo uno puede llegar a transformar esa realidad que sólo existe en la cabeza de quien la crea. No invento nada, interpreto mi versión de la obra de teatro que es la vida, que es el mundo.

                

Dedicado a Jonsi


Footsteps

He vuelto!! Tras el verano me dispongo a seguir con la vida anterior a las vacaciones que solemos echamos de menos.

Hace años tocaba en un grupo… y cuando íbamos por los bares a tocar en acústico casi siempre caía “Footsteps“, una canción de Pearl Jam (pincha en el título para oirla).

Y pese a que la canción es bastante dura, va sobre despedidas y “borrón y cuenta nueva”, los acontecimientos, los lugares, los sucesos que nos ocurren dejan huella.  Algunas se pierden, como en las playas y otras perduran más como nos contaba Nino, nuestro guía en Lanzarote, varios años si pisas en un campo de ceniza volcánica.

Pero las más importante suelen ser las huellas humanas, aquellas personas que nos marcan de por vida y que nos acompañan, a nuestro lado o invisibles en nuestro entorno.

Nuestros vecinos, conciudadanos, comensales en un restaurante…

Nuestros jefes, empleados, socios…

Nuestros amigos, colegas, compañeros de viaje…

Y sobretodo nuestra familia de primer orden: mujer/hombre, padres e hijos… éstos nos cambian la vida y nos hacen evolucionar, nos hacen caminar juntos  aprendiendo cada día.

Podemos cambiar de casa, de coche, de televisor, de teléfono móvil, de colonia o de marca de cámara fotográfica… pero no podemos cambiar a nuestros hijos, nuestra pareja(vaaaale, la gente se divorcia pero no es agradable y aún así dejan huella ¿no?).

Nuestra familia (y algunos amigos pueden ser incluso más que la familia) nos marcan a fuego día a día, con ese pequeño gesto de un hijo que aprende cada día, con ese gusto oculto que no sabíamos de nuestra mujer o una discusión con la que limpiar la agenda de reproches que tenemos de serie…

Me imagino que los que sois padres podréis darme la razón (espero verlo yo algún día): los que más marcan nuestro camino son los niños, al fin y al cabo son el futuro ¿no?

En fotografía las huellas también me han hecho siempre mucha gracia y aunque no me fascinan sí me gusta observar e intentar adivinar a quién pertenecieron… si pisan fuerte, si pisan débil, si estaban corriendo, si pertenecen a hombre o mujer, a pájaro grande o pequeño, a perro…

    

Dedicado a los maestros que han de enseñarme


Nice to Meet You

Siempre me ha parecido curiosa la teoría de los 6 grados de separación.

Entre 2 personas cualesquiera no hay más de 5 o 6 por en medio que pueden conectar dichos sujetos.  La teoría que podéis encontrar en la wikipedia creo que tiene un fallo pero no es cuestión de entrar en el detalle.

Pero hay más conexiones que las meramente personales…

Hay conexiones entre las personas y la naturaleza, entre las personas y los animales, entre las personas y la Tierra…

Todos estamos conectados con todos y con TODO.

Constantemente y de forma casi infinita estamos provocando el efecto mariposa.

Así pues éste gran organismo que es la tierra nos muestra, a través de teorías o de hechos, que todo está conectado de forma más evidente de lo que nos imaginamos (o nos queremos imaginar).

La tierra nos está avisando. La crisis de valores (que no económica o financiera) que nos atenaza no está producida por el azar o la casualidad.  Estamos acelerando los procesos naturales de la tierra y somos como la pulga que toca las narices al perro… al final de una rascada el perro se la quita de encima.

Ésto no se más que una reflexión sobre la certeza que una acción hecha por tí afecta a los que están a tu alrededor y así sucesivamente hasta alcanzar el planeta entero, de ahí sale la inteligencia colectiva, los movimientos de masas, etc…

Y en la naturaleza (y barriendo para casa en la fotografía) podemos observar cómo la naturaleza nos muestra esas divisiones, esos contactos leves, sutiles pero ciertos que nos resultan curiosos porque la naturaleza es fractal y nosotros también, nos guste o no, nos lo creamos o no, lo veamos o no.

  

 

   

 

Dedicado a quienes siembran buenas cosechas entre sus semejantes.


It’s Evolution, Baby!

Fleming descubrió la penicilina en 1928.

Los egipcios y los chinos inventaron algo parecido al papel.

El aire acondicionado se inventó en el 1911, en 1938 el bolígrafo y el teflón.

Pero la pregunta es: como especie humana, ¿hemos evolucionado?

Tal como dice la canción de pearl jam do the evolution:

“Admírame, admira mi casa.

Admira mi hijo, es un clon.”

Y sobretodo una frase al principio: “estoy en paz con mi lujuria”

¿Os hace pensar?

Si observamos esta foto de un momento de una canción de U2 de la gira PopMart:

¿De verdad pensamos que ESTO es evolución? ¿Comprar es evolución?

Tener un movil de última generación para saber por donde corremos y las calorías que hemos gastado… (como si no lo supiéramos).

Hipotecarnos hasta las cejas porque de repente nuestra casa “se nos ha quedado pequeña” (que pasa, ¿que mutamos a ballenatos y necesitamos 1000m2 de repente?).

Tenemos 30 pares de zapatos porque cada uno pega con cada uno de los 30 vestidos que tenemos (como si hubiera por la calle un jurado popular con cartelones puntuando constantemente nuestra capacidad de conjuntar colores).

¿Para eso hemos evolucionado?

Para (como dice la canción de Pearl Jam) ¿sentirnos en paz con nuestra lujuria?

Preguntad a vuestros hijos (yo de momento no tengo) cómo es la planta de la patata.  Qué árbol es el que tienen en su barrio o cómo se ordeña una vaca.

Me temo que se qué responderán… NADA.

¿Hemos evolucionado para mandar what’s upp de esos todo el día?

¿Hemos evolucionado para tener cochazos que contaminan el ambiente y emiten partículas que provocan cáncer?

¿Hemos evolucionado para saber la vida y milagros de la famosilla de turno? ¿Para eso sirve la tele?

Y sobretodo: ¿hemos evolucionado para poder ganar dinero y sorprendentemente guardarlo como si tuviésemos asegurado el mañana?

¿Para eso sirve el dinero?

¿Yo madrugo o trabajo de noche para ganar dinero y resulta que lo tiene el banco?

Comemos salchichón barato y yogures de 10 céntimos mientras tenemos miles de euros en el banco y hay gente que pasa hambre en el mundo.

DEMENCIAL

Como fotógrafos también evolucionamos pero en este caso normalmente siempre a mejor… los años, la experiencia, miles y miles de fotos hacen que poco a poco los errores disminuyan y crezcan los aciertos.  De resultados miserables pasamos a aceptables, a buenos y poco a poco vamos obteniendo mejores resultados…

Ésta es una de mis primeras fotos con mi por entonces recién estrenada Sony alpha 100, tiene el número 265 así que fue una de las primeras 300 fotos

El cielo quemado… las sombras sin detalle, los árboles cortados, un encuadre y composición horrorosos, una foto de pena… pero fue una de tantas que me ayudaron a saber lo que no tenia que hacer… a aprender de mis errores y EVOLUCIONAR para mejor, para hacer las cosas mejor el próximo disparo, y el siguiente… y el siguiente…

Ésta es la última que he subido al flickr, creo que está mejor (aunque no es de mis favoritas, tengo que decirlo):

Así pues evolucionemos pero para mejor, para mejorar la relación entre nosotros y hacer las cosas mejor y sobretodo (para los padres): no convirtamos nuestros hijos en nuestros clones, en la solución a nuestra fustración.

Dedicado al profesor Arcadi Oliveres


Shhhhh, ¡¡¡¡Sorpresa!!!!

Mi mujer sabe que me gusta mucho dar sorpresas… Me gusta mucho hacer regalos hechos con mis manos, nada de regalar una tablet, un perfume o un libro (que también lo hago).

Pero me gusta preparar sorpresas para cuando llegue a casa se divierta.  Le he hecho de todo: llenar la casa de post-it, de globos con mensajes, de flores, de juegos donde tenía que ir adivinando la próxima pista, le he colgado decenas de fotos colgadas de hilos elásticos, de fotos mías en posiciones un tanto inconfesables (nada del otro mundo) puestas con imanes, de regalos escondidos en sitios inesperados, de banderas tipo tibetanas con mensajes para el futuro, fotomontajes, comidas sorpresas, no se… he aprendido a tejer, a hacer pasta fresca, a cocinar, a hacer figuras de barro (con resultados discretísimos) a tantas cosas por lograr algo original que ya e perdido la cuenta.

Y en los aniversarios o cumpleaños siempre, siempre regalo cosas hechas por mí.

Bueno, algún día se me acabará la imaginación pero los fotógrafos creo que tenemos bastante arsenal de recursos ¿no?

Así pues, creo que, aunque lo pase mal porque me meto en berengenales importantes, me gusta mucho hacer regalos.  También recibirlos pero el proceso creativo que es hacer un regalo no se… me atrae.

Y tú:

Soy hombre de retos y eso me lleva a empantanarme más de lo debido pero así es la vida ¿verdad?

Divertirse

Crear

Dar

Recibir

Cuando alguien te regala algo siempre has de estarle agradecido.  Aunque el jersey no te guste o el libro te lo hayas leido.  Ya lo cambiarás pero piensa que esa persona ha ocupado un tiempo de su limitada vida en pensar en tí.  En qué te puede hacer feliz y eso ha de valorarse.

Nunca devuelvo regalos (excepto si me regalan unos zapatos de la talla 40 o un polo de una marca conocida lagartera) porque los regalos no se devuelven, se aceptan , se agradecen y se disfrutan.  Al menos es mi opinión, que para eso gestiono yo el blog, je… 😉

Así que como fotógrafo ¿qué os puedo regalar? Al no tener negocio montado no puedo ofrecer nada que no sea una cosa: un fondo de pantalla por ejemplo.

Vaaale, fondos de pantalla tenéis a millones en internet y cada uno tendrá sus gustos pero es lo que os puedo ofrecer.  Pensad que voy a tardar unos minutos para decidir qué fotos os regalo y cambiar los tamaños para las diferentes pantallas.  Sois libres de ponerlos o no.  Posiblemente no los pongáis y creo que tenéis razón, cada uno tiene el fondo que más le gusta pero como dicen: la intención es lo que cuenta.

Un par de fotos a varias resoluciones. Una de mi querida y añorada Islandia, pais donde conocí a mi mujer así que pese a que perdí casi todas las fotos que hice en el primer viaje pude recuperar algunas.

1920×1200

1600×900

1024×768 (sí, aún hay gente con monitores casi cuadrados, je, je)

Y otra de Marruecos, concretamente en Essaouira, un pais completamente diferente de Islandia pero no carente de mucho atractivo. Un viaje de contacto personal.

1920×1280

1600×900

1024×768

Dedicado a pincha aquí


Weekly Photo Challenge: Friendship

Esta semana el Weekly Photo Challenge va de amistad… y hasta ahora (tampoco he visto todas las entradas) sólo he visto amistad entre personas y digo yo…¿ los animales son “amigos” entre sí? o ¿símplemente se unen por conveniencia o interés?… no se.. si algún día me reencarno en animal ya os lo diré (aunque no se cómo lo escribiré 😉 ).

Pues esta es mi foto para el challenge…

 

Dedicado a la amista desinteresada e incondicional de los animales…