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Hoy toca un cuento

Hoy toca escribir un cuento… llevo una temporada un tanto liado y he dejado respirar un poco el tema fotográfico así que nada, a dejar volar la imaginación.

DO vivía en un lugar lejano… muy lejano… tan lejano que su rumor apenas se sentía.  Se dejaba ver (mejor dicho oir) muy poco y casi no se apreciaba su presencia.
Por las tardes, al ponerse el sol, podía escucharse su murmullo, suave, dulce…

-DOOOOOO…

-DOOOOOO…

repetía sin cesar… como la sirena de un barco (aunque esta historia se sitúa en un tiempo donde los barcos quizá no se hubiesen inventado aún).
DO se dejaba llevar por el viento, por la energía que se siente al atardecer, cuando el aire es fresco y se encarga de mover las cosas de lugar: una semilla por aquí, una hoja por allá.  El mismo viento que te remueve el pelo era el que se encargaba de llevar a DO por el mundo entero.
Pero DO se sentía melancólico…
RE era un chistoso… se refugiaba en algunos animales: en las ovejas, en insectos como las abejas o hasta en las bisagras oxidadas de una vieja puerta.

-REEEEEEE….

-REEEEEEE….

RE iba saltando de animal en animal, de herramienta en herramienta, allá donde podía existir un roce metálico, un columpio viejo o una rueda de carro, RE se quedaba un rato hasta encontrar otro lugar donde resonar.
Sin embargo RE se sentía triste…
MI era un orgulloso, con ese nombre tan peculiar sólo se dejaba sentir en lugares solemnes… en un glaciar, un prado al amanecer o una duna gigante, sólo en sitios donde se necesitase un sonido pomposo…

-MIIIIIIII….

-MIIIIIIII…..

MI sonaba en grandes espacios donde uno, sin querer, giraba la vista para localizar el origen de ese sonido que llamaba la atención.
No obstante MI se aburría…
FA era un vago.  Sólo se podía escuchar su sonido cuando todo estaba en calma y el mundo descansaba tras el abrasador sol de verano o al salir  la luna tras el relevo de turno.  FA empezaba con esfuerzo a sonar y brevemente desaparecía hasta un nuevo intento de aparecer en escena.

-FFFFFFFFFFA

-FFFFFFFFFFA

Cuanto te parecía oir a FA ya empezaba a desaparecer su existencia…
Pero FA estaba cansado.
SOL era el alma de la fiesta.   Resplandeciente y dicharachero siempre acudía donde hiciera falta.  Allá donde hubiera una sonrisa aparecía SOL sonando como el choque de 2 copas de vino.

-SOL!!!

Si un niño sonreía allá estaba SOL

-SOL!!!

Si una gota caía en el agua ahí estaba:

-SOL!!

Aunque SOL se sentía solo…
LA era despistado, a veces sonaba.  A veces no.  En ocasiones aparecía en una playa acompañando las olas, otras veces desaparecía en los bosques sin dejar rastro.  El ECO se volvía loco con LA porque en algunos casos no le seguía el juego y a la más mínima ocasión dejaba de repetirse sin motivo aparente.

LA LA   LA LA LA LA    LA   LA LA LA

No obstante LA estaba afligido.
SI era un esquivo.  Se escondía entre las rendijas de las casa, los rincones de cualquier lugar estrecho y se perdía por cualquier agujero.  Las serpientes, los gatos, los árboles eran el cobijo de SI que se alargaba sonando hasta resultar casi infinito…

SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSI

SI se confundía con el viento, con el roce de la hierba, con la respiración de los animales…
Pero SI estaba fastidiado.
Así que RE, SOL, MI, DO, FA, LA Y SI se fueron de viaje.  A buscar aventuras, a conocer mundo!  Y una una buena mañana DO encontró una cuerda tensa donde reposar tras un largo recorrido.  RE se durmió sobre un pequeño martillo de madera.  MI se agazapó tras una gran tapa de madera.  FA se sentó sobre una pieza blanca de marfil, SOL se recostó sobre una pequeña pieza extaña de color muy oscuro.  LA encontró hueco sobre un pequeño pedal y SO se encaramó sobre un enjambre de engranajes.
Y de repente ¡algo les despertó!  Una gran fuerza que jamás habían sentido, algo que no podían resistir, algo grande, enorme, majestuoso… Cada uno iba resonando a continuación del otro pero con un orden que sin saber de dónde salía, hacía que se formase una especie de magia, de hechizo, de embrujo… DO sonaba agradable, seguido de varios RE.  MI aparecía fugaz mientras SOL no dejaba de surgir y desaparecer suavemente.  LA se presentaba varias veces mientras FA le daba la réplica como si estuviesen jugando a alguna especie de juego maravilloso.  SI sazonaba la mezcla sabiamente dándole un toque rítmico.
Ya no estaban aburridos o apáticos, ahora se sentían fabulosamente bien… ahora, juntos, habían encontrado un sentido a su existencia porque habían formado algo nuevo, algo que revolucionaría el mundo porque era una muestra del poder de combinar pequeñas maravillas para formar algo digno de inmortalizarse…
Habían encontrado su lugar en el mundo.  Un piano les había dado un hogar para jugar mezclados en perfecta armonía con el universo.

Dedicado al poder de la música


LOVE-EVOL

¿Cuántas veces nos ha pasado que la impresión que tienen los demás de nosotros no coincide con la nuestra?

Pensamos que hemos hecho algo bien y resulta que no.

Pensamos que hemos hecho determinado comentario sin malicia y tiene un fatal efecto en el otro.

Pensamos que somos “perfectos” y evidentemente no lo somos.

Reflejos.

Reflejos de nosotros mismos que vemos en distintos medios, de distintas formas pero que no coincide con nuestra propia imagen, nuestra “auto-imagen”.

Hasta nuestra voz suena diferente al oirla grabada. ¿Ese soy yo?

Hay una canción de Melon Diesel “Hombre en el Espejo” que es muy ilustrativa (aunque con cierto aire malévolo). Si pinchas aquí puedes oirla.

Sin entrar en tanto infortunio es curioso cómo la persona que creemos ser y la persona que otros perciben no son la misma.  Si pudiera pedir deseos (y que se me concediesen, claro) uno de ellos (aunque no el primero por descontado) sería verme desde fuera, verme durante un día cómo me comporto, cómo hablo, cómo soy desde fuera… seguro que me llevaría una sorpresa.

Y aunque pensemos que los reflejos son perfectos no lo son porque no tenemos en cuenta los ojos del que mira, del que interpreta y el que juzga.

Así pues hemos de tener en cuenta siempre que los demás no nos ven como nosotros queremos que nos vean y esto puede aplicarse en positivo, la baja autoestima puede ser (y de hecho suele ser) una falsa penuria. Siempre hay alguien que te quiere y te aprecia, sólo se trata de aceptarlo y de encontrar a esa persona.

Yo, por cierto, he encontrado la mía, quien aprecia lo bueno que hay en mí y quien me muestra mis defectos para aceptarlos.  Gracias P!!!

Aunque no es un tipo de fotografía que me guste mucho, los reflejos pueden guardar magia y buenos momentos.

    

Normalmente el agua nos brindará esa oportunidad para mostrar un reflejo perfecto (esta vez sí).  Si vas a Noruega no te creerás que hay lagos que mágicamente están tan en calma que parecen espejos.  Mas bien espejismos.  Utilizar un filtro polarizador en estos casos puede no ser buena idea porque elimina los reflejos que queremos mostrar, todo se trata de si queremos enseñar el reflejo o lo que está dentro (sigo viendo mágico el efecto del polarizador circular…).  Tengo tantos ejemplos que poner de Noruega que me cuesta elegirlos así que sólo pondré 1. Ve a Noruega y comprenderás lo que digo…

Dedicado a quien sabe ver el lado bueno de la vida…