Archivo de la etiqueta: solitario

Nice to Meet You

Siempre me ha parecido curiosa la teoría de los 6 grados de separación.

Entre 2 personas cualesquiera no hay más de 5 o 6 por en medio que pueden conectar dichos sujetos.  La teoría que podéis encontrar en la wikipedia creo que tiene un fallo pero no es cuestión de entrar en el detalle.

Pero hay más conexiones que las meramente personales…

Hay conexiones entre las personas y la naturaleza, entre las personas y los animales, entre las personas y la Tierra…

Todos estamos conectados con todos y con TODO.

Constantemente y de forma casi infinita estamos provocando el efecto mariposa.

Así pues éste gran organismo que es la tierra nos muestra, a través de teorías o de hechos, que todo está conectado de forma más evidente de lo que nos imaginamos (o nos queremos imaginar).

La tierra nos está avisando. La crisis de valores (que no económica o financiera) que nos atenaza no está producida por el azar o la casualidad.  Estamos acelerando los procesos naturales de la tierra y somos como la pulga que toca las narices al perro… al final de una rascada el perro se la quita de encima.

Ésto no se más que una reflexión sobre la certeza que una acción hecha por tí afecta a los que están a tu alrededor y así sucesivamente hasta alcanzar el planeta entero, de ahí sale la inteligencia colectiva, los movimientos de masas, etc…

Y en la naturaleza (y barriendo para casa en la fotografía) podemos observar cómo la naturaleza nos muestra esas divisiones, esos contactos leves, sutiles pero ciertos que nos resultan curiosos porque la naturaleza es fractal y nosotros también, nos guste o no, nos lo creamos o no, lo veamos o no.

  

 

   

 

Dedicado a quienes siembran buenas cosechas entre sus semejantes.

Anuncios

Fotocrítica 1: MIRANDO AL MAR (LIBERTAD)

Esta es la primera foto de una nueva sección que espero que vaya incrementándose con el tiempo: fotocrítica, donde voy a intentar explicar el porqué de determinadas fotografías, qué he querido decir y cómo he intentado hacerlo, la elección de los aspectos técnicos y ligeramente el tratamiento que recibe (aunque estoy escribiendo un libro entre otras cosas sobre revelado y aplicación del toque personal a las fotos, quizá salga a la luz algún día y ahí mostraré el paso del RAW a la foto definitiva).

Así que: ¡¡adelante!!

La foto la he titulado MIRANDO AL MAR (LIBERTAD).  También la podéis encontrar en mi flickr: http://www.flickr.com/photos/mapsico/6695187021/in/photostream

Quien mira al mar es un graffitti, una imagen inerte en forma de dibujo pero que bien podría ser cualquier persona en carne y hueso.  Una persona que mira con ensoñación lo que está más allá, lo que está fuera de su alcance porque está demasiado lejos, porque está encerrado con un candado.

Dicho personaje mira su futuro con esperanza, su mirada es limpia y mira con amor, con futuro, con anhelo… (he de reconocer que el graffitti está extremadamente bien hecho con una sensibilidad majestuosa).

Sin entrar en el revelado del RAW original de la foto quisiera comentar que a medida que uno va haciendo fotos empieza a desarrollar una cierta habilidad para “ver” la foto… es lo que Jose María Mellado llama “previsualizar” la foto y es intentar imaginarse la foto prácticamente acabada.

Muchas veces me gusta dividir el análisis de fotografías en tres pasos: qué quiero transmitir, qué lenguaje utilizaré y cómo lo haré.

En este caso y para no alargarme lo que quiero transmitir es la idea de escapar, de libertad, de huir de estar encerrado y de la ensoñacion que supone una cárcel ya sea física o mental.  Para transmitir esa idea la forma es mostrar los dos mundos y la relación entre ellos de forma bastante explícita pero dejando volar un poco la imaginación y la forma de mostrar ese mensaje ha sido sin demasiados artificios, con una zona claramente enfocada y explícita y desenfocando aquello que quería simplemente insinuar.

Al pasar por el lugar en cuestión (Essaouira, en Marruecos) vi enseguida lo que quería transmitir con la foto.  De hecho, si la comparas con las fotos que hizo mi novia mi encuadre es muy concreto en cuanto a lo que quería transmitir.  Aquí muestro las fotos que hizo ella: cada par de ojos ve el mundo diferente ¿verdad?  Tengo que decir que mi novia tiene una especial sensibilidad a los detalles y un especial ojo clínico para ver cosas que yo no veo así que la foto que yo tomé no es ni mejor ni peor que las suyas. No quiero sentar cátedra con mi blog.

  

Lo que yo quería transmitir pasaba obligatoriamente por un encuadre horizontal. el cual da siempre a las fotos estabilidad, permitiendo a su vez incluir direcciones de miradas.  Aunque las fotografías en horizontal se leen de izquierda a derecha por nuestra natural forma de leer en occidente la disposición física de los elementos no me permitía hacer ningún cambio.  Podría haber girado la imagen en espejo en el ordenador pero al saber cómo estaba dispuesto el dibujo en la realidad, la veo rara si la giro.  Así pues la foto tenía que ser tomada en horizontal y el formato 3:2 que da nativamente la cámara ya me iba bien.  Me gustan más los formatos panorámicos pero si convertía la foto a un formato por ejemplo 2:1 se recortaba la foto irremediablemente encajonándola demasiado y haciéndola inservible.

El chico dibujado mira al horizonte, al más allá, a la gente que está en libertad junto al mar, que disfrutan del poder de caminar libremente.  Un poder que él no tiene porque está encajonado, tiene un candado que no le permite salir de esa carcel simbólica que es una caja de luz.  Dicha mirada va de derecha a izquierda y nos invita a pasar primero por el candado para acabar con el gentío (o quizá primero veas la gente y luego el candado), hacia ese punto de luz de libertad, del sol, de apertura.

En esta foto quise incluir 2 elementos más 1… el graffitti, la zona de la izquierda o espacio semi vacío y el candado (por eso he puesto un 2+1, porque es un elemento pequeño pero también importante) con una dirección, de los ojos del dibujo a la gente que disfruta de esa libertad añorada.

Pese a que las condiciones cambiantes de la luz son un handicap importante las condiciones aquella tarde no variaban tan rápidamente como para tener que correr. Así que tenía tiempo para componer y disparar.  Elegí una focal media  (45mm) para no distorsionar demasiado la caja de luz.  Además, una focal más larga hubiera comprimido los elementos y no se hubiera apreciado la distancia real del dibujo al fondo.

Tenía claro que el fondo tenía que mostrarse borroso porque quería transmitir esa vaguedad de lo que el chico quiere: salir de su cárcel particular y marchar a la libertad, a lo desconocido que hay ahí afuera así que abrí el diafragma a tope (f2,8) para desenfocar el fondo al máximo.  El punto de enfoque está en el graffitti y la medición de la luz la hice en la parte más clara de la imagen (técnica que explicaré algún día).

Esta foto tiene mucho de contraste simbólico, de lo encerrado y lo abierto, de lo concreto a lo abstracto, de lo nítido a lo borroso, de lo cercano a lo lejano, de lo presente a lo futuro… todo eso y quizá más vi en ese momento en aquel lugar y así lo he querido mostrar.

Por último y como he dicho anteriormente no es el objetivo del post, un ligero viñeteado para centrar la atención del observador y un tratamiento por zonas para aumentar el contraste y dar un aspecto más “cinematográfico” dan a la foto un aspecto más dramático.

Dedicado a la libertad que todos tenemos y de la que somos dueños aunque nos montemos nuestros candados particulares


Ay que frío. Ay que calor.

Siento una especial predilección por el frío.

El frío me hace sentir vivo, percibiendo la conexión que tengo con el exterior.

Para mucha gente el calor aporta vitalidad, alegría, energía.

Para mí es el frío el que contribuye a sentir eso, a notarse más vivo que nunca.

Cuando siento frío noto que mi cuerpo está caliente y que hay un contraste respecto al exterior, respecto a la temperatura externa. Y me noto vivo al saber que hay un mecanismo invisible, infalible y casi perfecto que mantiene el fuego vital encendido, esa estufa que sin saber cómo funciona de día y de noche.

Que me guste el frío no quiere decir que no me abrigue…

Pero cuando combato el frío se apodera de mí una sensación de felicidad, de agradecimiento por esos pequeños momentos que nos hacen dichosos.

Abrigarse hasta las orejas…

Tomar un chocolate caliente…

Frotarse las manos delante de una hoguera…

Meterse en la cama con una buena manta que pese…

Todo esto me provoca satisfacción y una alegría inmensa.

Que le vamos a hacer…

Encuentro esas sensaciones mucho más satisfactorias que las que siento al combatir el calor: el aire acondicionado, los abanicos, las bebidas frías… todo eso no puede compararse con su  homólogo invernal.

Es una opinión y sentimiento personal como es obvio.

Antes pasaría unas vacaciones en Islandia que en Punta Cana (de hecho es lo que vengo haciendo los últimos años) y que conste que las últimas navidades las pasé en el desierto de Marruecos aunque por la noche hacía un frío increible.

Quien quiera pasar sus días en bañador y tostarse al sol (con el peligro que ello conlleva) allá él, estará en su derecho.  A mí no creo que me encuentren a su lado.

El frío, como el calor, también conllevan un simbolismo implícito en los colores asociados.

Los azules, verdes, grises son colores fríos y comportan una serie de características: tranquilidad, serenidad, calma, silencio, etc. Muestran aquello etéreo, vano o distante.  Es el color de la naturaleza, del cielo, el mar, de aquello poderoso pero en esencia estable.

    

Los rojos, naranjas, amarillos son colores cálidos y aportan vitalidad, extroversión, alegría, energía, etc.  Son los colores de la vida, la pasión y en definitiva, la energía vital que mueve el mundo.

 

    

Eso dice la teoría, aunque en mi caso muchos de los atributos del segundo grupo los podría pasar al primero pero como digo, es cuestión de gustos.

En fotografía podemos utilizar esos colores para transmitir sensaciones acordes a dichos aspectos propios del color.

Si queremos transmitir sosiego, calma o paz deberíamos utilizar la gama de los colores “fríos”.

Si queremos transmitir alegría, energía o vitalidad utilizaremos la gama de los colores “cálidos”.

Lo entrecomillo porque encuentro curioso la inversión de los términos fríos y cálidos puesto que el metal, al calentarse pasa primero por el color rojo para acabar en azul a medida que alcanza más temperatura, es decir, el azul es más caliente que el rojo en términos de temperatura de color.

Por favor: NO TE TOMES ESTO COMO UNA REGLA… la psicología de los colores es una tendencia, una orientación de lo que nos provoca un color en función de nuestro bagaje histórico, cultural o genético.  Para muchos una foto en colores fríos puede provocarle más energía que una foto de una hoguera, todo es cuestión de gustos.

 

En fotografía, dentro de la gran gama de combinaciones de colores también podemos combinarlas mostrando una parte “fría” con otra “cálida” para mostrar que una parte de la escena, del mundo observado es fría mientras que otra está resguardada de la intemperie siendo cálida.  Un cielo frío con un primer plano cálido muchas veces funciona de maravilla mostrando ese doble mundo que puede existir ahí afuera, donde hay paises, estaciones, terrenos o escenarios fríos que pueden ser en otro momento cálidos. Es un “truco” que muchas veces funciona.

    

Mi elección de sensaciones ha sido siempre en términos de frío.  Es algo que me encanta y como tal lo dejo aquí escrito y en imágenes.

Dedicado al vaho con el que imitábamos a los fumadores cuando éramos pequeños.


Islandia: resonancia

No puedo dejar correr un día más sin dedicar unos minutos a uno de los descubrimientos de mi vida:

ISLANDIA

No hay día en el que no sueñe con volver por tercera vez a un país que me tiene fascinado, que me tiene atrapado, que me llama.  Sin cesar.  Día tras día…

Por casualidad (¿casualidad?, seguro…) descubrí a los Sigur Ros y viendo este vídeo algo se encendió en mi interior, concretamente en el segundo 2:47

¿Sabéis la típica escena de una película donde una estancia llena de gas explota tras una chispa?

Así me sentí.

La cabeza me daba vueltas, quería trasladarme a aquel lugar donde el hombre y la naturaleza estaban en perfecta comunión. De repente me sentí feliz de saber que aquel paraíso existía.

Islandia creo que resuena, que tiene una energía muy concreta. Y yo creo que vibro en la misma frecuencia.

Viendo otro vídeo de los Sigur Ros, “Glósóli” entendí que aquel lugar tenía una magia que yo podía apreciar.

Juntando Islandia, Sigur Ros y una estética muy peculiar, aquel vídeo me transportaba, me sumergía en aquello que durante años quizá estaba buscando y por fin había encontrado.

Cada vez que veo u oigo algo sobre Islandia (o los Sigur) algo se mueve en mi interior, lo reconozco… algo intenta salir y decirme que ese lugar y yo tenemos algo en común.

Puedes hacer sonar una copa si frotas su borde haciendo que el líquido vibre y juntos formen una nota musical… las personas también tenemos algo que nos hace vibrar. Puede ser una actividad, un tipo de música, una imagen… en mi caso es esa Isla con la cuarta parte de la población de Barcelona.

Si no fuese por las interminables horas de oscuridad en invierno sería el lugar perfecto (aunque así también tiene su encanto)… hay una comunión perfecta entre la naturaleza y el hombre, en perfecto equilibrio y respeto.

Sinceramente creo que he nacido en el país equivocado o quizá sea una preparación para el siguiente nivel de evolución y me toque nacer allí o volver a nacer allí si lo hice alguna vez…

Si eres fotógrafo Islandia es única, es especial, diferente a todo lo que hayas vivido.  En próximos posts profundizaré en otros sentimientos que me provoca aquel país que me cautiva pero es especial… en él puedes encontrar montañas de colores:

y esos paisajes me transportan a un mundo diferente… a una tierra ancestral que nos recuerda que somos seres mágicos y que tenemos una energía.  La tierra en Islandia te hace resonar, como la copa.

Cuando te toca, cuando sientes que unos metros debajo tuyo hay un magma, un poder inmenso que hace mover el mundo, sientes algo en tu interior que te hace vivir una experiencia especial.

Próximamente habrá más posts dedicados a un lugar especial en mi vida al que quiero volver.  Se que volveré.

Dedicado al verano del 2009.


Inversión segura

Mírate al espejo…

¿Piensas que estarás así toda la vida?

¿Crees que no envejecerás y tu imagen reflejada será siempre la misma?

Un buen día somos jóvenes, con piel tersa, activos, ágiles… y de repente aquello queda atrás.

Todos nos degradamos indefectiblemente.  Así es la vida.

Eso es la vida.

Así que deshagámonos de un mito que es que lo viejo es feo y que hay que rechazarlo.  Lo viejo, demacrado, derruido puede ser bello ya que podemos apreciar en él un trabajo de años, un desgaste producido por el hecho de estar vivo o simplemente de existir si lo que contemplamos es un objeto inerte.  Ser viejo es consecuencia de estar vivo y se deriva de haber llegado ahí durante mucho tiempo, lo cual tiene muchísimo mérito.

Me gustan mucho las texturas de madera vieja, de establos abandonados,llenos de elementos que un día sirvieron de mucho y que ahora aguantan como pueden o quedan abandonados a la deriva.

Pero lo que podemos observar en estas maravillas es que en cada objeto, cada zona refleja aquello que ha sufrido durante su vida. Quiero decir: lo viejo no deja de ser un resultado, una consecuencia de aquello que ha estado en contacto con nosotros durante años y años.

Así pues hemos de fomentar actitudes positivas, habilidades y conocimientos que nos hagan llegar a ese estado de la mejor forma posible. De la misma forma que una buena madera con un buen barniz aguanta muchísimos años, unas buenas maneras de vivir nos llevarán a un mejor final de carrera.

Como decían en una magnífica obra de teatro amateur PAL (Patologías Audiovisuales Latentes, de Juan Pablo Mendiola), las arrugas que tengamos en nuestra cara reflejarán aquello que hagamos hecho para que se revelen.  Es mejor tener arrugas de reir que de fruncir el ceño.

Por ello abonemos la vida con amor, con buenos sentimientos, porque ese material es el que nos nutrirá durante mucho tiempo y hará que aún aguantemos esas vigas que conforman la vida de un ser humano.  Esos clavos oxidados han de seguir sosteniendo el paso del tiempo y en función de cómo estén hechos aguantarán más o menos los embates de la vida.

Seamos clavos duraderos y fuertes y no clavos puntiagudos y amenazantes.  Que cuando devolvamos la pelota al niño no seamos aquel viejo que te decía que al próximo balonazo se quedaba el balón.

Cuando hagamos fotos de texturas, maderas viejas, clavos, superficies abandonadas habrá que fijarse siempre en la dirección de la luz.  Ésta ha de ser lo suficientemente lateral para que se aprecien las texturas y los volúmenes.  Por ello es una buena ocasión para aprovechar ese sol intenso de verano del cual algunos huímos.  La luz intensa acentúa mucho el color y si la usamos en el ángulo apropiado observaremos los detalles de cada elemento:

Dedicado a aquello que seremos.


¿Podemos? ¿Debemos?

¿Podemos tomar fotografías de la miseria humana?  Mejor dicho, ¿DEBEMOS tomar fotografías de la pobreza, la decadencia o la miseria humana?

Tengo mis dudas, reconozco que no me gusta tomar fotografías de las desgracias ajenas, del pobre hombre que voluntariamente o no está en la calle pidiendo limosna, rogando una ayuda y vamos nosotros con nuestro equipo de miles de euros y buscamos en esa figura escondida tras la manda roñosa una composición, un retrato de la realidad, de esa realidad que se nos escapa y dejamos ahí atrás, olvidada cuando comprobamos en el LCD de la cámara que la fotografía está bien expuesta.

Esto no pretende ser un sermón sobre lo que debemos hacer o lo que no.  Es simplemente una reflexión al vuelo, un sentimiento que te viene cuando observas un motivo que aunque puede resultar estéticamente atractivo quizá ataca la dignidad de esa persona que está ahí.  No olvidemos que es una persona con sus sentimientos, su humanidad.  Las mismas características que el político, el panadero, la ama de casa, el estudiante o el funcionario.  Al final todos somos humanos y estamos hechos de lo mismo.

Precisamente en Marruecos, tras darle nuestro guía unas monedas una niña, ésta se dejaba hacer fotos no sin cierta timidez.  En ese momento dejé de hacerlas.  Tome sólo una instantánea de una belleza de niña de la cual no sabremos nunca su destino

¿Cuántas fotos habremos obtenidas con monedas? ¿Es necesario convertir a una persona en un mono de feria para obtener una fotografía?

Quizá porque mis gustos se alejan de la fotografía documental, de la mera instantánea, no me siento en paz dando cacahuetes a una niña para que pose.  Dejándola luego con su historia personal y nosotros contentos con la foto de una personita que podría llegar a ser algo si no fuera porque vive en un pais mísero donde sus gobernantes no quieren ayudar a la población.  No me extraña que huyan de sus tierras jugándose la vida.

A lo que iba: no se hasta que punto estamos legitimados para invadir la intimidad personal.  Y que conste que soy el primero en sorprenderme al miedo a que nos fotografíen, a que invadan nuestra “intimidad” como si de ella dependiera nuestro bienestar o economía.  Cuántas fotos nos habrán hecho hace años y nadie se quejaba ni reclamaba derechos de autor.
Por cierto, ¿porqué pixelan las caras de hijos de los famosos y luego cuando nos enseñan imágenes de la playa en verano se pueden reconocer a la gente perfectamente?

Bueno, ese es un debate que llegará en otro momento, quizá.

En definitiva, cada cual con su conciencia y su manera de trabajar, yo no me siento feliz convirtiendo a las personas en artículos de exposición, para eso tengo las nubes, el mar, el sol, la naturaleza en definitiva, ella no nos pedirá derechos de imagen o hará que firme un contrato de cesión de derechos.


Destino

Esta semana, volviendo en tren conocí a un pintor valenciano, Vicente Heca, el cual, tras hablar durante todo el viaje me ofreció contactar con su galería para (quizá) hacer una pequeña exposición. No se si llegaré a hacerla pero ahí hubo una pequeña oportunidad surgida de la nada.

Muchas veces las cosas te llegan, no hace falta que las busques… las visualizas y poco a poco el universo se va conjugando para que los distintos elementos vayan a tí.

Es un poco como cuando vas a comprar ropa… cuántas veces buscas algo para luego encontrártelo de repente en cualquier tienda.

No se si la visualización funciona porque hay una fuerza que atrae elementos comunes o símplemente porque nos da confianza para poder acercarnos a lo que nos es positivo y nos aleja de lo negativo, en cualquier caso, funciona, que es lo importante.

El universo se mueve, se dispone en equilibrio perfecto y su energía está ahí, para que la aprovechemos…


Calma muchacho

Parece mentira pero cuando mayor se hace la gente con más calma se toman la vida…

No se si es resignación o es la sabiduría de saber que las prisas no son buenas.  Que a fuego lento se cuece mejor y que la capacidad de saborear y apreciar el momento es desde la calma, la serenidad y la paciencia.

Es curioso pero cuando uno se vuelve torpe con las prisas la mejor solución es pararse un segundo, respirar hondo y hacer las cosas lentamente.  Así salen a la primera

Este señor, en la plaza Yama el Fna se quedaba impasible mientras el bullicio de la gente transcurría alrededor suyo… me pareció un buen ejemplo de que la vida hay que disfrutarla y saborearla y la única forma es disfrutar de cada momento estando ahí, en ese preciso instante y en ese preciso lugar.  Si huímos pensando dónde estaremos a la hora siguiente ese momento desaparecerá y a la hora siguiente estaremos pensando en la siguiente y así hasta darse cuenta un día que todo han sido recuerdos y que nos hemos preocupado de lo que fué y será que de lo que ES…

Disfrutemos de lo que ES porque no hay nada más, lo demás son recuerdos o invenciones, la realidad (si existe) está delante de tus ojos… tócala