Archivo de la etiqueta: youtube

Esfuerzo

Antes de seguir leyendo… ¿sabes quién es el equipo Hoyt? Concédete unos pocos minutos, muy pocos para ver una cosa:

Pincha AQUÍ  (siento la música que le ponen a estos videos, en lugar de emocionar casi avergüenzan…)

Aquí tenéis la historia completa para quien quiera saber más.

Me encantan los puzzles.  Me entusiasma el reto de conseguir montar todas esas piezas. Y aunque reconozco que una vez montado pierde parte de la sorpresa, el instante de romper la bolsa y esparcir todas las piezas buscando las que formarán el marco, agrupándolas por colores o patrones, me llena de emoción.  Me siento como un niño.

El puzzle empieza bien, el marco es muy fácil de hacer pero en ese momento te entra el pánico. Uno piensa cómo va a salir vivo de esa, cómo llegará a encajar todas esas piezas que casi por arte de magia se multiplican.  Creo que una vez abres la caja, al cabo de unas horas hay más piezas que al inicio.  Es un misterio que un día se resolverá.  Como cuando mi madre me decía que al cabo del rato había más carne en el plato del que me había puesto inicialmente, nunca la creí pero pienso que quizá tenía razón.

Pero al final monto el puzzle.

Sí o sí.

Con ESFUERZO. Con tesón, con dedicación.

 

La primera foto que hice con una réflex digital me dejó mudo.  No tenía nitidez, no estaba bien compuesta, no era emotiva ni tan siquiera estaba bien expuesta.  Con el tiempo he ido aprendiendo una técnica, un método, una teoría sobre la fotografía.  Y no ha sido gratis.  Me ha costado muchas horas saber lo que se. Y las que me quedan para seguir aprendiendo…

He mejorado.  Bajo mi punto de vista, mucho.  Otros podrán ver mis fotos y decir que siguen mediocres o que me queda un largo camino por recorrer. Y tendrán razón.  Estoy escalando esa montaña que es el arte de la fotografía.  Una montaña con decenas de cumbres porque siempre hay algo más allá.  Una nueva técnica.  Una nueva motivación que hace cambiar tu rumbo y cuestionar todo lo que habías hecho hasta entonces.

Y si he mejorado ha sido sobretodo gracias al esfuerzo que he hecho por leer casi todo lo que ha caido en mis manos sobre fotografía.  Por pasar horas y horas delante del ordenador viendo tutoriales, siguiendo cursos online, participando en foros…

Y también disparando y disparando fotos.  Menos de las que me gustaría y muchas menos de las que debería.

Y todo, repito, con muchísimo esfuerzo.  Con muchas horas haciendo y deshaciendo en Lightroom o Photoshop para acabar en el primer paso de la paleta “historia” y dejar la foto tal cual porque no era capaz de encontrar la manera de llegar a ese resultado que tenía en la cabeza.

 

Cada minuto que pasaba en la bici aprendiendo a guardar el equilibrio era un minuto menos que faltaba para poder ir yo solo.

Cada momento que pases intentando cazar una tormenta, encontrar el tiempo de exposición adecuado o calculando la distancia hiperfocal será un minuto bien invertido. Cada hora que estés con Lightroom revelando tus raw y haciendo lo posible por sacar a relucir aquel detalle, aquella textura o darle ese sello tuyo quedará menos para que la próxima vez que lo hagas tardes menos y te quede mejor.

No se aprende a tocar el piano de la noche a la mañana.  Ni a pintar, ni a escribir a máquina, ni a hacer excelentes fotos.

Las primeras fotos que hice hace años no costaban nada: hacer un click en modo automático y a correr, daba igual que estuviera mal compuesta, torcida o desenfocada, la cuestión era disparar y disparar:

Pero con el tiempo uno va mejorando para obtener fotografías más complejas (que te gusten o no es otra historia pero para nada están hechas en modo automático):

                

Fíjate en la cara del padre Hoyt cuando llega a la meta… es una cara de sufrimiento derivada del esfuerzo descomunal de su gesta… pero esa cara muestra también satisfacción, placer, recompensa por conseguir algo, un logro, una meta, un fin.  Eso no tiene precio.  Así que cuando a veces me da pereza hacer algo muchas veces pienso en la familia Hoyt y entonces digo adelante!!

Dedicado a Elena e Ibai.

Anuncios

El Increíble Hulk

No me gustan mucho los cómics, la verdad… pero era un título llamativo y peculiar.

El increíble Hulk cambiaba totalmente cuando se enfadaba, cuando lo sacaban de sus casillas.

Pero los cambios no son malos, son sorprendentes, traumáticos e inesperados, cierto.  Pero normalmente nos molestan porque nos sacan de nuestra zona de confort, de nuestra zona de seguridad en la que nos encontramos la mar de agusto, donde todo está bajo nuestro dominio.

Los cambios suponen siempre una mejoría, un aprendizaje, una forma de conocer nuevos horizontes.  Aunque no lo parezca un cambio implica una nuevo esquema mental, una nueva forma de posicionarte ante las cosas.

De ahí que a muchos nos guste viajar.  Cuando uno se planta en un aeropuerto desconocido, rodeado de otras costumbres, letreros incomprensibles y envuelto en olores, sonidos y estímulos nuevos uno poco a poco los va haciendo suyos e incorporando al arsenal de conocimiento que tenemos.

Los pequeños huecos que tenemos en nuestra cabeza (como un disco duro fragmentado) se llenan de información extraída de esos momentos, de cuando tu pareja te lleva a un restaurante nuevo, te hace caminar por una calle diferente a la habitual o sobretodo, te vienen cambios de verdad en la vida.

Tener un hijo… la muerte de un ser querido… quedarse en paro o cambiar de trabajo… una enfermedad… un gasto inesperado… pintar la casa… un accidente de coche… todo, absolutamente todo te hace “mejorar” porque te enseña cosas.

Como decían por ahí (no recuerdo de quién es la cita): si haces siempre las mismas cosas de la misma manera llegarás a los mismos sitios.

En fotografía el cambio es vital, es la clave (para mí) de poder recoger un fragmento de la eternidad y cambiarlo para que transmita algo, para mostrar esa otra realidad que aunque sea chocante te enseña cosas: elementos escondidos, colores nuevos, movimiento sutiles de la naturaleza…

Hoy no pongo fotos: he colgado un par de videos en youtube (con el imovie aunque reconozco que echo de menos el Sony Vegas) que muestran el cambio de una foto sin revelar recién sacada de la cámara, con retoque cero y en formato raw (imprescindible) y cómo con lightroom y la ayuda de photoshop podemos “cambiar” esa realidad.  Lo entrecomillo porque no añado ni quito elementos, sólo acentúo los que me interesa y hago cambios sutiles pero efectivos.  Porqué una casa ha de ser roja si quiero que sea naranja? con una mano de pintura podría hacerlo de verdad pero puedo hacerlo en el “laboratorio fotográfico” y obtener el mismo resultado sin peligro de accidente doméstico.

No son perfectos, no estoy muy puesto en colgar videos así que intentaré mejorar!!

Dedicado a lo que aprendemos día a día.